Kambó. Informe científico.

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El kambó es una terapia natural y muy eficaz, que se ha utilizado desde hace miles de años por las tribu de la selva tropical del amazonas del norte occidental, incluyendo Perú, Brasil y Colombia. Los nativos se frotaban el lomo de la rana por el cuerpo para fortalecerse y así poder salir a cazar evitando ser afectados por bichos y serpientes. Por otra parte, lo utilizaban para promover la salud, la fuerza, el bienestar y también para eliminar 'panema' o mala suerte.

Según lo que se sabe, el Kambó se ha utilizado hasta en 53 tribus del amazona, pero hoy en día sólo quedan unas pocas que lo usan, como por ejemplo: los Matsés, Yawanawá, Katukina y Apurina. El Kambó también se denomina como Kampu, Campu, Chambó, Sapo Vacino da Floresta o "Rana Mono Gigante".

El remedio, es la secreción (en forma de crema) que produce, como sistema de defensa, esta rana arborífera conocida científicamente como: Phyllomedusa Bicolor. Esta secreción se extrae desde su lomo, sin causarle ningún tipo de daño a esta hermosa rana. Este anfibio no tiene depredadores naturales, por lo que la idea que al aplicarse kambó se absorbería energéticamente el miedo y el estrés de la rana no tendría sentido. La rana, luego de compartir esta secreción con los curanderos, es regresada nuevamente a su cotidianidad en el entorno natural (entre ramas y lianas de ayahuasca).

El Kambó recogido se aplica bajo la primera capa de la piel, luego de realizar pequeñas quemaduras superficiales, que milimétricamente se hacen con un palito muy fino, para rápidamente actuar y circular por todo el cuerpo. El kambó inmediatamente fluye a través del sistema linfático generando la activación de todos los sistemas del cuerpo, y a la vez, una fuerte purga y limpieza total que dura unos 15 minutos aproximadamente.

Científicamente se sabe que el Kambó posee al menos 9 potentes péptidos bioactivos:
La investigación científica sobre la secreción de esta rana se inició en la década de 1980, por el científico italiano Vittorio Erspamer de la Universidad de Roma, quien fue en dos oportunidades candidato al premio Nobel. Esta investigación reportó que la secreción contiene un "cóctel químico fantástico, con posibles aplicaciones médicas, no igualado por ningún otro animal, en la naturaleza" (1), "entre estos péptidos que se encuentran en el Kambó, alrededor del 7% son bio-activos" (1). Éstos, se unen a los receptores situados en el cerebro, provocando reacciones químicas en el cuerpo humano. Hasta ahora, los investigadores han encontrado nueve péptidos bioactivos, que tienen un potente efecto sobre los músculos gastrointestinales, secreciones gástricas y pancreáticas, circulación sanguínea, estimulación de la corteza suprarrenal y diversas glándulas. Afecta fuertemente a los intestinos lo que contribuye a la profunda purga.

La phylokinina y philomedusina, son dilatadores potentes del bazo, lo cual aumenta la permeabilidad de la barrera sanguínea del cerebro, ésto facilita el acceso de estos dos péptidos al cerebro así como de los péptidos activos. La ceruleina provoca una caída en la presión arterial acompañada de taquicardia, lo que también estimula la corteza suprarrenal y la glándula pituitaria, aumentando la percepción sensorial y la resistencia física. Dichos péptidos tienen un fuerte poder analgésico, aumentan la fuerza física y en general mejoran la capacidad de soportar el dolor y las situaciones estresantes. Poseen un potencial medicinal que facilita la digestión y se ha demostrado efectos analgésicos para quienes sufren de cólicos renales, dolores causados por insuficiencia vascular periférica y dolores cancerígenos. Por otra parte, la dermorfina y la deltorfina son potentes peptidos opioides, 4.000 veces mas potente que la morfina misma y 40 veces mas fuerte que las endorfinas endógenas tipo B.


(1). En la década de 1990 un nuevo péptido, Adenoregulin, fue descubierto por el equipo de John Daly en el Instituto Nacional de Salud en los EE.UU. El Adenoregulin trabaja en el cuerpo humano a través de los receptores de adenosina, un componente fundamental en todas las células humanas energizantes. Estos receptores pueden ofrecer una opción para el tratamiento de la depresión, derrame cerebral y enfermedades de deterioro cognitivo, como el alzheimer. La investigación científica está abriendo nuevas perspectivas sobre cómo funciona el cerebro humano.

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PROPIEDADES Y BENEFICIOS

Las propiedades de los péptidos del Kambó cubren una amplia gama de posibles usos médicos en el tratamiento de enfermedades cerebrales como el ya mencionado alzheimer, el parkinson, parálisis, depresión, migrañas, problemas de circulación sanguínea, insuficiencia vascular, enfermedades de órganos, problemas de la piel y los ojos, problemas de fertilidad en mujeres y hombres, sida, hepatitis y cáncer. 
Otras características médicas interesantes de esta secreción son sus efectos anti-inflamatorios, su capacidad para destruir los microbios y los virus, y para sanar infecciones. Debido a la presencia de estos péptidos, el Kambo es uno de los antibióticos y anestésicos naturales más fuertes encontrados en el mundo y uno de los medios naturales más fuertes, además de despertar y potenciar fuertemente nuestro sistema inmunológico.


En resumen el Kambó es beneficioso para diversos padecimientos: Personas que presenten bajo sistema inmunológico, dolores e inflamaciones en general, tendinitis, dolor de cabeza, asma, bronquitis, rinitis, gripe, alergias, gastritis, ulcera, diabetes, trastornos en el sistema digestivo, problemas de presión arterial, problemas circulatorios, retención de liquido, colesterol, enfermedades del corazón, hepatitis, cirrosis, malaria (aguda y post malaria), epilepsia, infertilidad, impotencia, reducción de libido, depresión y sus consecuencias, ansiedad, insomnio, irritación, inseguridad, nerviosismo, miedos, desequilibrios causados por el estrés, fatiga, agotamiento físico y mental, dependencias químicas (drogas y medicamentos), tabaquismo, entre otras dolencias.

Los tratamientos con Kambó tienen efectos a corto y largo plazo. A corto plazo, los efectos son un estado de alerta, buen humor, mayor resistencia física, serenidad, lucidez, liviandad, intuición, capacidad de enfocarse y concentrarse con más facilidad, y una calma mental que puede durar varios días o semanas. A largo plazo el Kambó potencia el sistema inmunológico, supera la fatiga y mejora visiblemente el estado de la salud física, psicoemocional y energético/espiritual.
 

PRECAUCIONES

Se debe tener precaución, en la aplicación de Kambó, en personas trasplantadas, embarazadas, con problemas cardíacos y personas en post operatorios.

Debe ser aplicado por un especialista, persona cualificada con aprendizaje empírico, formación e iniciación comprobable y experiencia mínima de 10 años en las terapias ancestrales amazónicas.